La Eurocámara insta a desarrollar el Corredor Atlántico en 2030 pero con reticencias de diputados españoles

F. S.

ASTURIAS

El eje estratégico está incluido en las nuevas directrices para la red transeuropea de transporte (RTE-T)

26 abr 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

A mediados de esta semana, el Parlamento Europeo dio un empujón a los proyectos del Corredor Atlántico y el Mediterráneo para poder ponerse en marcha en el año 2030. Ambos proyectos están incluidos en las nuevas directrices para la red transeuropea de transporte (RTE-T), que incluye carreteras, ferrocarriles, puentes y túneles transfronterizos. Costó sangre, sudor y lágrimas, además de muchas negociaciones políticas y una férrea alianza de Asturias y Galicia (independientemente del color político de sus gobiernos) para incluir a los territorios del noroeste español en el proyecto. Y sin embargo, diputados españoles votaron en su contra en esa jornada en la Eurocámara.

Y es que a pesar de que las directrices salieron adelante por amplia mayoría con 565 votos a favor, también hubo 37 votos en contra y 29 abstenciones. En esos votos negativos se contaron el PP español (que votó distinto que el grupo popular europeo) pero también según citó Europa Press, votaron contra el plan los eurodiputados de Vox y de Unidas Podemos. En el caso de estos últimos, los responsables de IU, que están integrados en el grupo, aseguraron que aunque el plan fomenta el uso del tren también «reforzar la liberalización en el sector y priorizar desde las instituciones europeas grandes infraestructuras utilizando fondos que deberían ir destinados a objetivos de cohesión más necesarios».

En declaraciones recogidas por Onda Cero, el eurodiputado del PP, Pablo Arias, justificó su voto negativo porque no había recogido sus enmiendas (entre ellas señaló las de  impulsar tramos como Granada-Motril, el tramo Sevilla-Huelva-Faro o la reapertura de la Ruta de la Plata para mercancías y pasajeros, que sí está en en el plan pero sin la prioridad de 2030) por lo que «perjudica a España».

Por su parte, la negociadora jefa del texto en la Eurocámara, la española Isabel García Muñoz (PSOE), subrayó en un comunicado que las directrices adoptadas aportarán «una mejora de la conectividad entre territorios y personas, haciéndola más sostenible y de más calidad, y promoviendo el crecimiento y el empleo en toda Europa». Además hechó en cara la posición de los populares españoles a los que reprechó votar contra los intereses de su país.

La cuestión es que este impulso de la eurocámara refuerza la posición de las regiones del norte de España que están pendientes del despliegue del Corredor Atlántico, mucho más retrasado que el Mediterraneo ya que en Levante han contando con el respaldo de varias adminstraciones y una sólida alianza de las patronales de los distintos territorios por los que transcurre, algo que sólo está en fase muy preliminar en el noroeste.  Además hay un problema añadido y es la negativa de Francia a cumplir con ese plazo de 2030 para cerrar de forma definitiva la conexión por alta velocidad hacia el País Vasco. Esta demora gala ha recibido muchos reproches de Bruselas y el voto de la eurocámara consolida los intereses de comunidades, como la asturiana, pendientes de esta ejecución.

Hace apenas unas semanas, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, aseguró que después del visto bueno del parlamento europeo a estas directrices, como ahora se ha producido, presentaría en cuestión de «meses» el plan director del Corredor Atlántico. En respuesta a una pregunta del PP durante la sesión de control al Gobierno en el Senado, Puente ha celebrado que, con las licitaciones aprobadas esta misma semana, se han alcanzado los 6.000 millones de euros de inversión dedicados al Corredor Atlántico, poniéndose así en «velocidad de crucero» y prácticamente al mismo ritmo que el Corredor Mediterráneo.

El comisionado del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, mantuvo un encuentro en Oviedo a comienzos de esta semana con los consejeros de Fomento, Alejandro Calvo, y Transición Ecológica, Nieves Roqueñí, del Principado junto a representantes de sindicatos, patronal, cámaras de comercio, Federación de Concejos, asociaciones y empresarios reunidos en la Mesa de Mercancías.

El objetivo era discutir los preparativos de un plan de acción para potenciar el tráfico de mercancías por la Variante de Pajares antes de que acabe el año. Según Calvo, una vez que la alta velocidad ferroviaria ha llegado a Asturias, el reto es poder aprovechar todas las ventajas que ofrece la variante para convertir a Asturias en el gran polo logístico del Cantábrico, y para eso es preciso conocer las necesidades de las grandes empresas, pero también de las pequeñas, así como las infraestructuras complementarias que son necesarias para seguir avanzando.

«Hay grandes expectativas» respecto al potencial que tiene, ha afirmado Sebastián tras recordar que en España el ferrocarril sólo mueve el 4,7 por ciento de las mercancías y que el objetivo es llegar al 10 por ciento, aún por debajo de la media europea, que supera el 15 por ciento. Y en este sentido indicó que aunque la logística es cuestión de las comunidades autónomas, «el Gobierno de España está para ayudar», ha señalado el comisionado del Corredor Atlántico, que ha incidido en que la Variante de Pajares supone un cambio de paradigma en el transporte de mercancías y que es preciso saber qué necesidades hay de cara al futuro para que atraiga más tráficos con origen o destino Asturias.